Con el objetivo de reducir las probabilidades de un accidente vial, esta semana se anunció una nueva iniciativa: un etiquetado que alertará sobre medicamentos capaces de afectar la concentración, los reflejos o la coordinación al volante.
La medida, que es promovida por el ISP y el Ministerio de Transportes, exigirá a los laboratorios incluir un sello, un automóvil dentro de un triángulo rojo, en los envases de algunos fármacos.
“El impacto de los medicamentos en la conducción de vehículos ha sido ampliamente documentado”, advierte Juan Carlos Muñoz, ministro de Transportes. Según datos de la Conaset, en 2024, un 3% de los fallecidos en accidentes de tránsito murió debido a condiciones físicas deficientes, muchas veces asociadas a remedios.
Implementación
La advertencia abarcará también a algunos de uso común como los dirigidos a tratar alergias, resfríos, migrañas, dolor e incluso tratamientos con insulina. El ISP determinó a los que deberán llevar el sello siguiendo criterios como referencias internacionales e información sobre reacciones adversas.
Se fijaron dos plazos para aplicar la norma: hasta 36 meses para remedios que ya están registrados en el país, y aplicación inmediata para aquellos cuyos nuevos lotes entren al mercado sin stock previo.
Jorge Canales, jefe de la Agencia Nacional de Medicamentos (Anamed) del ISP, plantea que el cumplimiento “se verificará mediante un programa de fiscalización regular de establecimientos de expendio y de producción”.
Patricio Huenchuñir, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos (Asilfa), comenta que las firmas cumplirán con los plazos “para permitir una transición organizada y alineada con la normativa”.
Dice que “si bien la medida puede implicar un incremento en costos logísticos y de producción debido a las modificaciones de los procesos de autorización sanitaria, impresión y control de calidad de los nuevos envases, estos ajustes son manejables y se realizarán con la planificación adecuada”.
Claudia Papic, vicepresidenta ejecutiva de la Cámara Nacional de Laboratorios Farmacéuticos (Canalab), dice que para acoger mejor “esta iniciativa sería positivo migrar a un sistema de información al paciente digital (código QR), en vez de seguir con insertos en papel complejos de leer”.
Eso sí, le preocupa que “esto engrose los tiempos de aprobaciones regulatorias que el mismo ISP está teniendo hoy”.
“No podemos poner en riesgo el acceso de las personas a sus tratamientos. Y es por ello que, como gremio que agrupa mayoritariamente a laboratorios de producción local y regional, estamos trabajando con el ISP”, afirma.
Fuente: El Mercurio, 28 de noviembre de 2025.