Entre laboratorios farmacéuticos en Chile por estos días se ha encendido un reclamo que se resume en que se sientan abrumados por cargas regulatorias y, según alegan, una competencia desigual en las licitaciones de la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Salud (Cenabast). Plantean que se ven desfavorecidos ante la «falta de fiscalización» por parte del Instituto de Salud Pública (ISP) a las plantas de producción extranjeras, principal- mente a laboratorios de India y China. Esto influiría en las pujas de precio que finalmente son adjudicadas, pese a que la autoridad no ha certificado si cumplen con la «calidad, seguridad y eficacia» de los medicamentos en disputa.
Desde Laboratorio Chile, filial de la farmacéutica israelí Teva, apuntan a que se ‘empareje la cancha’ entre actores locales y extranjeros, dado que existirían grandes diferencias de precios en las ofertas de procesos licitatorios, dice José Luis Cárdenas, director de Asuntos Corporativos de la firma.
“Uno supone que son plantas grandes y con alto volumen, pero ni siquiera eso puede razonablemente justificar, a veces, las diferencias de precio que se pueden dar. (…) Uno tiene una razonable sospecha de que la calidad también del producto que estaría comprando el Estado no necesariamente es la misma que la de productores locales”, señala Cárdenas.
Claudia Papic, vicepresidenta ejecutiva de la Cámara Nacional de Laboratorios Farmacéuticos, indica que la poca fiscalización de las plantas extranjeras por parte del ISP ‘implica un serio riesgo respecto a la calidad de los productos que se importan, pues se desconocen las condiciones en que fueron elaborados’.
Agrega que esta situación ‘pone en peligro la confianza de la población respecto de los medicamentos a los que accede, sobre todo en un país donde el sector público ha puesto el acento principalmente en disminuir los precios (…). Poner el acento en el precio sin cuidar la calidad ha generado una destrucción de la industria local, que no está dispuesta a transar calidad por precio’.
Importaciones
En Laboratorio Chile señalan que la preocupación de la industria se refleja en la escasa fiscalización a las plantas extranjeras, en medio de un aumento de las importaciones de medicamentos. Cárdenas indica que, según las cifras del ISP, entre 2023 y 2024 solamente se han realizado siete controles por parte del ISP a casi 1.200 laboratorios foráneos. De esa cifra, cinco corresponden a firmas de India y el resto a plantas chinas.
No obstante, de acuerdo con cifras de Cenabast (principal comprador de medicamentos del sector público y que beneficia al 83% de la población chilena), el peso de las compras de laboratorios extranjeros ha ido aumentando su peso a nivel consolidado. Si en 2018 representaban un 20,5% de los productos farmacéuticos adquiridos, en 2024 fueron el 22,01%.
Patricio Huenchuñir, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos A.G. (Asilfa), explica que la inquietud del sector radica en que en países como India —cuyas importaciones de medicamentos se han casi triplicado desde 2017 a la fecha— su autoridad sanitaria no es considerada de ‘alta vigilancia sanitaria’, por lo que el ISP estaría ‘obligado legalmente’ a ‘fiscalizar las plantas farmacéuticas de donde se importan los productos. Entrega como ejemplo el caso del retiro de lotes del anticonceptivo Zinnia en 2024 (elaborado por una firma india Mylan laboratories) y donde no hubo una fiscalización previa a su ingreso al país.
«Creo que la autoridad (ISP) no ha tomado el peso de lo que significa asegurar la calidad, seguridad y la eficacia. Me parece que tiene que tener un rol mucho más activo para conseguir y cumplir las normativas», dice Huenchuil.
Por su parte, Jorge Canales, jefe de la Agencia Nacional de Medicamentos (Anamed) del ISP, sostiene que si bien les gustaría ‘poder fiscalizar más presentemente en las plantas de los distintos laboratorios’, discrepa con las firmas de la industria.
El decreto de hoy día que nos solicita es verificar los cumplimientos. Eso no significa inspección física presencial en los lugares’, dice.
Es un deseo y una intención de poder hacerlo, pero hoy día no es un problema porque nunca ha sido un problema», indica.
Plantea que las denuncias de calidad de productos (de laboratorios extranjeros) ‘no son exponencialmente mayores que las denuncias de calidad de los productos fabricados en Chile’.
Como solución, en la industria farmacéutica proponen esta- blecer en la actual Ley de Presupuestos una glosa que permita ‘destrabar’ las asignaciones presupuestarias al ISP para que pueda fiscalizar en el extranjero y cambiar las bases del concurso para entregar mayor puntaje a las firmas supervisadas.
Fuente: El Mercurio, 7 de octubre de 2025.