AUMENTA DEMANDA DE ANTIDEPRESIVOS EN PANDEMIA. Piden considerar a medicamentos como “bien esencial” ante continuos quiebres de stock

El aumento de los tratamientos por salud mental en plena pandemia, ha generado una preocupante caída en la oferta de ansiolíticos y antidepresivos en el país. Por ello, desde el Colegio Químico Farmacéutico solicitan avanzar en la creación de una política que regule esta situación.

EL DÍA – Ayer por la tarde, los resultados de la tercera versión del estudio Termómetro de Salud Mental, elaborado por la Asociación Chilena de Seguridad y la Universidad Católica, ratificaron el mal momento por el que pasan los chilenos.

El sondeo muestra que el 32,8% de las personas presentan síntomas asociados a los problemas de salud mental, lo que significa 6 puntos más en comparación a la medición de noviembre de 2020. Asimismo, se detalló que un 46,7% de quienes fueron evaluados presentaron indicios de padecer depresión.

Hace unas semanas atrás, la consultora internacional Ipsos revelaba en su informe «Un año del Covid-19» que el 56% de los chilenos habían empeorado su estado mental y emocional durante ese periodo, cifra por sobre el promedio mundial (45%). El guarismo coloca a nuestro país en el segundo país del mundo donde han aumentado estas afecciones, sólo superado por Turquía. Para peor, según consigna el portal emol.com, en Chile el 70% de las recetas médicas electrónicas emitidas desde julio del año pasado a la fecha, corresponde a consultas psiquiátricas.

MENOS STOCK

En medio de este escenario, y a través de las redes sociales, desde hace unos días los usuarios comenzaron a hacerse parte de una preocupación generalizada: el quiebre de stock de algunos medicamentos como los antidepresivos o ansiolíticos, vitales para tratar los problemas de salud mental.

Las razones apuntan principalmente al fuerte alza de las consultas psiquiátricas (del orden del 30%) a raíz de las extensas cuarentenas producto de la pandemia, sumado al fallecimiento de personas en algunas familias, además de otros efectos como el económico, todo lo cual ha sumado para generar este «cóctel». A nivel regional, Diario El Día realizó un recorrido por algunas farmacias del centro de La Serena para conocer en terreno la situación.

Al respecto, salvo las grandes cadenas, son las farmacias independientes o de cadenas locales las que se han visto más afectadas por este quiebre de stock, especialmente, respecto a la sertralina, uno de los antidepresivos más consumidos por la gente. En otros casos en cambio, se registra una disminución en la oferta de marcas. En ese sentido, Gerard Ojeda, administrador de la cadena de farmacias San Juan, comentó que aquí lamentablemente, se revelan «las capacidades dispares de negociación entre las grandes cadenas de farmacias respecto a las independientes, pues la mayor parte de los productos se los llevan justamente, las grandes cadenas».

Sin embargo, aclaró, la situación que hoy se está dando en cuanto a la caída en la oferta de medicamentos para tratar la salud mental, se ha repetido en el pasado con otros fármacos y por ende, no es novedad para él. «No es algo que me llame la atención, ya lo hemos visto antes. Y si bien ha habido una mayor demanda (por estos medicamentos) eso no significa tampoco que en nuestro caso al menos, que el stock se haya acabado. Es algo que va a volver a su estado normal».

EL PROBLEMA DE FONDO

Consultado por el tema, Pedro Vargas, presidente regional del Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos, explica que la Región de Coquimbo no escapa de la realidad del abastecimiento nacional, confirmando que sí se han registrado quiebres de productos, principalmente de la sertralina, y motivado por el contexto de pandemia y confinamiento, «lo cual, estadísticamente, ha hecho aumentar las consultas a especialistas, ya sean psiquiátricas y del área de salud mental en general».

Esta situación de quiebre de oferta en particular, genera ciertamente preocupación, pues por las características de estos fármacos y los tratamientos que implican, no se puede interrumpir en seco su consumo.

«Estos son tratamientos que se demoran unos 15 días o 21 días en empezar a regular el estado de animo de la persona, y si ésta deja de un día para otro de tomar este medicamento, le puede provocar alteraciones de gravedad o descompensaciones bastante complejas. Es un tema preocupante», advierte. Sin embargo, como señala el administrador de las farmacias San Juan, esta situación no es primera vez que se genera, pues tal como explica el presidente regional del gremio de químicos farmacéuticos, en Chile no existe la obligación hacia los laboratorios de informar quiebres de stock.

«Esto es algo que siempre hemos instalado a nivel de ministerio, a nivel de ISP, a nivel de parlamentos, respecto a la discusión de la Ley de Fármacos en el sentido de que esto no es nuevo. Hemos tenido quiebres en los últimos 5 años de varios medicamentos y que a veces están dos, tres, hasta seis meses sin stock», explica Vargas.

MENOS MEDICAMENTOS, MAYORES PRECIOS

Un detalle adicional no menor, es que los fármacos que mayor quiebre de stock presentan son los medicamentos genéricos, los que pueden ser hasta 5 veces más baratos que los de marca comercial. Ello, por tanto, repercute directamente en los bolsillos de la población. «Las personas van a tener que comprar un medicamento que va a costarle 4 o 5 veces más caro que el genérico, justo en un momento en que gran cantidad de personas han visto disminuidos sus trabajos e ingresos en el contexto de pandemia», señala el vocero regional del gremio.

«Cuando hemos hablado de una ley de medicamentos o de la Ley de Fármacos II, muchas veces se ha centrado en el tema del precio netamente, pero resulta que el precio también se ve afectado por cosas como éstas», agrega. A partir de esta realidad, desde el Colegio de Químicos Farmacéuticos insisten en dos cosas: cambiar la mirada sobre los fármacos en cuanto a considerarlos como un bien social y esencial «y no como un producto que esté afecto a la ley de la oferta y la demanda».

El otro punto, en tanto, implica avanzar hacia la creación de una política nacional de medicamentos. Ello implicaría, por ejemplo, en relación a los quiebres de stock, que los laboratorios deban cumplir con un registro sanitario específico que permita evitar con antelación situaciones como éstas. «Necesitamos una directriz clara o algo respecto a este tema. Debe haber una política país. Esto no pasa únicamente con hablar con un laboratorio o con una cadena de farmacia en particular», declaró el vocero regional.

Fuente: El Día, miércoles 05 de mayo de 2021

 

 

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